Extraen con éxito un clavo del corazón de un hombre

Repercusión Nacional

Extraen con éxito un clavo del corazón de un hombre

La cirugía se realizó en un hospital público de Florencio Varela; el joven, de 19 años, había sufrido un accidente mientras trabajaba en una maderera

La radiografía muestra el clavo en el tórax La radiografía muestra el clavo en el tórax. Foto: Ministerio de Salud de la Nación

La operación fue un éxito: el equipo médico de cirugía cardiovascular del hospital El Cruce Néstor Kirchner, de Florencio Varela, retiró del corazón de un joven de 19 años un clavo que se le había incrustado tras recibir el disparo de una pistola neumática mientras trabajaba en una maderera de la localidad bonaerense de Cañuelas.

“La evolución del paciente es muy buena y ayer se le retiró el respirador”, indicó Marcelo Nahín, el médico que dirigió la cirugía, practicada de urgencia el lunes pasado.

El director ejecutivo del hospital, Arnaldo Medina, indicó que “sólo tres personas sobrevivieron a esta lesión en el mundo, en casos ocurridos en Estados Unidos, Australia y Polonia”, y añadió que “es la primera vez que sucede en la Argentina, con un elemento cortante como es un clavo”.

El médico subrayó que “en estos casos es muy importante la experiencia previa del equipo de cirugía, que permitió que no se le retirara el objeto inmediatamente, ya que funcionaba como una especie de tapón evitando la hemorragia”, y añadió que “contar con gente que puede trabajar en todo momento, y que viene realizando cirugías cardiovascualres y trasplantes nos da un training para abordar este tipo de operaciones”.

Asimismo, el profesional destacó los medios e infraestructura que posee el hospital al sostener que “en El Cruce contamos con tecnología de última generación y podemos hacer desde tomografías hasta estudios de hemodinamia de la más alta calidad”.

Los profesionales explicaron que el clavo, de ocho centímetros de largo, atravesó el esternón y el ventrículo derecho del corazón, y quedó alojado en la cavidad cardíaca. “En el quirófano se procedió a la apertura del hueso del esternón con mucho cuidado porque se corría el riesgo de chocar con el clavo y agrandar la herida cardíaca”, relató Nahín, y añadió que “y ya con el elemento perforante a la vista realizamos la extracción manual del cuerpo extraño, que se había incrustado en la cara anterior del ventrículo derecho”.

La exitosa operación duró más de dos horas y además de Nahín participaron el Dr. Jorge Troncoso, el anestesiólogo Daniel Hermoso, y los instrumentadores Marcela Caruso y Daniel Moyano.

El accidente

El lunes pasado, el joven de 19 años, de quien no trascendió la identidad, recibió un disparo de una pistola neumática mientras realizaba su labor habitual en una fábrica de pallets de madera de localidad de Cañuelas. Otro operario manipulaba la herramienta cuando esta se disparó.

El joven fue trasladado a Hospital Dr. Angel Marzetti de esa ciudad, donde le realizaron una placa de tórax y observaron que el elemento estaba alojado en el corazón. Con ese diagnóstico, a las 23 del mismo lunes, ingresó al Hospital El Cruce, donde le practicaron una tomografía computarizada que confirmó la herida penetrante cardíaca. El diagnóstico obligó a los profesionales a realizar de urgencia la extracción del clavo y la cirugía de reparación cardíaca.

Nahín explicó que “las pistolas de clavos son herramientas poderosas y fáciles de operar que aumentan la productividad en las tareas de clavado, pero que también son responsables de alrededor de 37 mil visitas anuales a salas de emergencias de trabajadores de la construcción en los Estados Unidos”.

Las pistolas neumáticas de este tipo causan decenas de miles de lesiones graves todos los años en aquel país y llegan a provocar la muerte de trabajadores de la construcción por traumatismos graves.

El cirujano señaló que “más de la mitad de las lesiones por pistolas de clavos reportadas en EE.UU ocurrieron en manos y dedos. Luego le siguen lesiones en las piernas, rodillas, muslos y pies, mientras que son menos comunes las del antebrazo o la cintura, la cabeza o la nuca, y el tronco”.

Según explicó el médico, “en ese país también se han reportado lesiones por pistolas de clavos en la columna vertebral, la cabeza, el cuello, los ojos, órganos internos y huesos, causando parálisis, ceguera, daño cerebral, fracturas de huesos y muertes”.

Fuente: Diario La Nación – Miércoles 09 de enero de 2013 • 17:20

http://www.lanacion.com.ar/1544230-extraen-con-exito-un-clavo-del-corazon-de-un-hombre

Lograron extraerle un clavo del corazón a un joven de 19 años

Se había accidentado con una pistola neumática mientras trabajaba en una maderera. Sólo tres personas sobrevivieron a esta lesión en el mundo.

La imagen del clavo alojado en el corazón, antes de la operación. (Ministerio de Salud)

El equipo de cirugía cardiovascular del hospital El Cruce de Florencio Varela logró extraerle con éxito un clavo del corazón a un joven de 19 años, que se había accidentado con una pistola neumática mientras trabajaba, informó el Ministerio de Salud.

“La evolución del paciente es muy buena y ayer se le retiró el respirador”, indicó el doctor Marcelo Nahín, quien dirigió la cirugía de urgencia el pasado lunes, informó un comunicado de la cartera.

En tanto, el director ejecutivo del hospital, Arnaldo Medina, indicó que “sólo tres personas sobrevivieron a esta lesión en el mundo, en casos ocurridos en Estados Unidos, Australia y Polonia”. Y añadió  que “es la primera vez que sucede en la Argentina, con un elemento cortante como es un clavo”.

El médico subrayó que la experiencia previa del equipo de cirugía permitió que no se le retirara el objeto inmediatamente “ya que funcionaba como una especie de tapón evitando la hemorragia”. El profesional también destacó la tecnología con la que cuenta el centro médico.

La exitosa operación duró más de dos horas y se le logró extraer el clavo de ocho centímetros de largo, el cual había atravesado el esternón y el ventrículo derecho del corazón, y estaba alojado en la cavidad cardíaca.

El lunes pasado, el joven de 19 años recibió un disparo de una pistola neumática mientras realizaba su labor habitual en una fábrica de pallets de madera de localidad de Cañuelas. Otro operario manipulaba la herramienta cuando esta se disparó.

El joven fue trasladado a Hospital “Dr. Angel Marzetti”  de esa ciudad y luego fue derivado al Hospital El Cruce. El diagnóstico obligó a los profesionales a realizar de urgencia la extracción del clavo y la cirugía de reparación cardíaca.

 

Fuente: Diario Clarín – 09/01/2013 – 18:23

http://www.clarin.com/home/lograron-extraerle-clavo-corazon-joven_0_Bk0fW2oD7g.html

Extraen con éxito un clavo del corazón de un joven en el Hospital El Cruce

El hombre sufrió un accidente mientras trabajaba en una fábrica de pallets.

La radiografía muestra el clavo en el tórax La radiografía muestra el clavo en el tórax. Foto: Ministerio de Salud de la Nación

La operación fue un éxito: el equipo médico de cirugía cardiovascular del hospital El Cruce Néstor Kirchner, de Florencio Varela, retiró del corazón de un joven de 19 años un clavo que se le había incrustado tras recibir el disparo de una pistola neumática mientras trabajaba en una maderera de la localidad bonaerense de Cañuelas.

“La evolución del paciente es muy buena y ayer se le retiró el respirador”, indicó Marcelo Nahín, el médico que dirigió la cirugía, practicada de urgencia el lunes pasado.

El director ejecutivo del hospital, Arnaldo Medina, indicó que “sólo tres personas sobrevivieron a esta lesión en el mundo, en casos ocurridos en Estados Unidos, Australia y Polonia”, y añadió que “es la primera vez que sucede en la Argentina, con un elemento cortante como es un clavo”.

El médico subrayó que “en estos casos es muy importante la experiencia previa del equipo de cirugía, que permitió que no se le retirara el objeto inmediatamente, ya que funcionaba como una especie de tapón evitando la hemorragia”, y añadió que “contar con gente que puede trabajar en todo momento, y que viene realizando cirugías cardiovascualres y trasplantes nos da un training para abordar este tipo de operaciones”.

Asimismo, el profesional destacó los medios e infraestructura que posee el hospital al sostener que “en El Cruce contamos con tecnología de última generación y podemos hacer desde tomografías hasta estudios de hemodinamia de la más alta calidad”.

Los profesionales explicaron que el clavo, de ocho centímetros de largo, atravesó el esternón y el ventrículo derecho del corazón, y quedó alojado en la cavidad cardíaca. “En el quirófano se procedió a la apertura del hueso del esternón con mucho cuidado porque se corría el riesgo de chocar con el clavo y agrandar la herida cardíaca”, relató Nahín, y añadió que “y ya con el elemento perforante a la vista realizamos la extracción manual del cuerpo extraño, que se había incrustado en la cara anterior del ventrículo derecho”.

La exitosa operación duró más de dos horas y además de Nahín participaron el Dr. Jorge Troncoso, el anestesiólogo Daniel Hermoso, y los instrumentadores Marcela Caruso y Daniel Moyano.

El accidente

El lunes pasado, el joven de 19 años, de quien no trascendió la identidad, recibió un disparo de una pistola neumática mientras realizaba su labor habitual en una fábrica de pallets de madera de localidad de Cañuelas. Otro operario manipulaba la herramienta cuando esta se disparó.

El joven fue trasladado a Hospital Dr. Angel Marzetti de esa ciudad, donde le realizaron una placa de tórax y observaron que el elemento estaba alojado en el corazón. Con ese diagnóstico, a las 23 del mismo lunes, ingresó al Hospital El Cruce, donde le practicaron una tomografía computarizada que confirmó la herida penetrante cardíaca. El diagnóstico obligó a los profesionales a realizar de urgencia la extracción del clavo y la cirugía de reparación cardíaca.

Nahín explicó que “las pistolas de clavos son herramientas poderosas y fáciles de operar que aumentan la productividad en las tareas de clavado, pero que también son responsables de alrededor de 37 mil visitas anuales a salas de emergencias de trabajadores de la construcción en los Estados Unidos”.

Las pistolas neumáticas de este tipo causan decenas de miles de lesiones graves todos los años en aquel país y llegan a provocar la muerte de trabajadores de la construcción por traumatismos graves.

El cirujano señaló que “más de la mitad de las lesiones por pistolas de clavos reportadas en EE.UU ocurrieron en manos y dedos. Luego le siguen lesiones en las piernas, rodillas, muslos y pies, mientras que son menos comunes las del antebrazo o la cintura, la cabeza o la nuca, y el tronco”.

Según explicó el médico, “en ese país también se han reportado lesiones por pistolas de clavos en la columna vertebral, la cabeza, el cuello, los ojos, órganos internos y huesos, causando parálisis, ceguera, daño cerebral, fracturas de huesos y muertes”.

Fuente: Sitio Web Ministerio de Salud – Miércoles 09 de enero de 2013 • 16:35

http://www.msal.gob.ar/prensa/index.php?option=com_content&id=1036:extraen-con-exito-un-clavo-del-corazon-de-un-joven-en-el-hospital-el-cruce

“El corazón latió con ese clavo alrededor 38.000 veces”

Por Roxana Cirigliano

Hace una semana, el cirujano cardiovascular Marcelo Nahín dirigió una operación pionera en  el país. El médico oriundo de la ciudad de Azul, junto a su equipo, extrajo un clavo de 8 centímetros de un paciente que fue asistido en el hospital El Cruce en Florencio Varela, y que hoy es dado de alta.

“Hay solo tres sobrevivientes en el mundo,  este sería el cuarto”. Así relata el Dr. Nahín  con seguridad en su voz a Ba Noticias. Ante la emergencia del caso contó que  implementaron una técnica innovadora, “la verdad que no sabemos si estaba escrita en el mundo. Pusimos una sonda vesical en el corazón, inflamos el globo en su interior y tiramos un poco para arriba y de esa manera obturamos. Al hacerlo dejó de sangrar. Era un arreglo transitorio, porque no lo podíamos dejar viviendo con la sonda. Pero nos dio tiempo a nosotros para preparar, y con la sonda puesta,  resolvimos el problema”. Con la exactitud que lo caracteriza apuntó: “El clavo estaba incrustado en el ventrículo derecho 5 centímetros. El corazón latió con ese clavo adentro  durante 6 o 7 horas, aproximadamente unas 37.800 veces.

Pero ésta es solo la punta del iceberg de una carrera que Marcelo Nahín comenzó con sus ilusiones infantiles en la ciudad de Azul, ubicada en el centro de la provincia de Bs As. El recuerda que a los 9 años  fue boy scout  y dijo: “Yo soy enfermero, a mí me ponen el brazalete, siempre quise curar”. Y desde ahí no paró. A los 23 años ya estaba recibido de médico  con Diploma de Honor de la UBA. Su destino estaba orientado  a ser cirujano y se especializó en lo cardiovascular con el maestro René Favaloro.

Dedicado a la docencia y divulgación científica,  en la actualidad  es Jefe de Trabajos Prácticos de Anatomía en la UBA, fue Director de la Revista Argentina de Residentes de Cirugía y su nombre aparece en cuantiosas publicaciones científicas. Ante la pregunta de BA Noticias de cuáles fueron los logros más importantes de su carrera, Marcelo no titubeó: “El trasplante cardíaco que acabo de hacer en noviembre  a un achica de 36 años que se fue de alta a la dos semanas. Tenía una enfermedad genética por la cual habían muerto sus padres y sus hermanos, ella era la única que quedaba y estaba condenada a morir, y me toco hacer el trasplante a mí. Sin dudas, ese es uno de los casos”. Luego sumó la reciente operación donde se extrajo el clavo de un corazón, y con gran orgullo en su voz afirmó que también tiene un lugar de privilegio en su vida el momento en que  el Dr. René Favaloro le entregó el diploma de cirujano cardiovascular quince días antes de su muerte.

Fuente: BA Noticias – Portal de Prensa de la Gobernación de la provincia de BsAs

Marcelo Nahin, el médico del milagro, inició su carrera profesional en Santa Fe

El cirujano fue el que extrajo un clavo de ocho centímetros del corazón de un joven bonaerense. En diálogo con Diario UNO, repasó sus 10 años de trabajo en la ciudad y cómo realizó la intervención.

Hipólito Ruiz
Diario UNO Santa Fe

Marcelo Nahin es un cirujano cardiovascular, de 42 años, que saltó a la fama –sin proponérselo– al realizar una operación extraordinaria. El lunes pasado tuvo que sacarle a un muchacho de 19 años un clavo de ocho centímetros del corazón, una situación inédita en la Argentina y de la que se conocen sólo tres casos en el mundo (Estados Unidos, Polonia y Australia) que lograron sobrevivir a esa herida.

El médico nacido en Azul, provincia de Buenos Aires, hizo gran parte de su carrera profesional en la ciudad de Santa Fe. Sus estudios superiores los cursó en la Universidad de Buenos Aires. Además, hizo cinco años de cirugía general en el hospital Naval de Buenos Aires y después otros cuatro años de cirugía cardiovascular en la Fundación Favaloro. “Allí tuve el orgullo y el honor de acompañar al doctor René en los últimos años de sus cirugías. De hecho yo era el jefe de residentes cuando el doctor tuvo ese deceso tan conocido por todos”, recordó en diálogo con Diario UNO.

Nahin concluyó su formación en mayo de 2001 y a los dos meses el doctor Jorge Serrao lo convoca para trabajar en el sanatorio Garay de la ciudad de Santa Fe. En ese momento se buscaba a un profesional que pueda reemplazar al cirujano Alejandro Bertolotti, quien se había radicado en la ciudad, pero que en ese momento volvía a trabajar a Buenos Aires. Hoy Bertolotti es una eminencia en trasplantes en la Fundación Favaloro. “Es el número uno”, remarcó Nahin.

“En ese momento empecé a trabajar en el Garay y en el Instituto del Diagnóstico con la salvedad que yo nunca me radiqué en la ciudad, porque quería ver cómo evolucionaba el trabajo y tenía a mi mujer estudiando en Buenos Aires y tenía un hijo de un año. Empecé a viajar, iba y venía todas las semanas. Buenos Aires-Santa Fe conozco todos los medios de transportes y todas las combinaciones posibles, sólo me faltó hacer dedo”, graficó.

El profesional asegura que hubo un momento donde la cantidad de trabajo que tenía en Santa Fe lo hizo pensar en elegir a la ciudad para establecerse. “Pero nunca se dio”, dijo el cirujano que estuvo trabajando en el Garay hasta octubre del año pasado.

“En el Diagnóstico trabajé hasta 2005 y, mientras seguía en el Garay, se abrió la posibilidad del nuevo sanatorio de Servicios Médicos de Santo Tomé, donde me convocaron como cirujano de la institución y hoy sigo trabajando allí. Ahora que no estoy en el Garay viajo una o dos veces por mes”, aclara.

En su paso por la ciudad Nahin dejó su marca. “Hace cinco años hice la primera reconstrucción ventricular izquierda en la ciudad de Santa Fe. Fue una cirugía muy importante que fue pionera en la provincia. Operamos a un paciente que tenía el corazón todo infartado. Nosotros resecamos la pared, le pusimos un parche y el paciente anduvo bárbaro. Eso lo hicimos en el Garay”, afirmó.

Actualmente, Nahin se desempeña como cirujano cardiovascular del Programa de Trasplante Cardíaco en Hospital de Alta Complejidad en El Cruce Néstor Kirchner, de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. Se trata de un hospital nuevo, de cinco años de vida, y que recientemente fue galardonado como uno de los mejores cinco hospitales de Latinoamérica. “Es un hospital cerrado, no está abierto a la comunidad y sólo recibe casos para alta complejidad. Ahí recibimos los casos de alta complejidad de todos los hospitales de la provincia de Buenos Aires y de todo el país”, describió.

En ese nosocomio los servicios estrellas son neurocirugía, donde El Cruce es el hospital donde se opera la mayor cantidad de emergencias neuroquirúrgicas del país; y cirugía cardiovascular, donde “acabamos de hacer el tercer trasplante exitoso en noviembre y habíamos largado en julio de 2012”.

“Este hospital –aclara– no tiene traumatología, no tiene obstetricia, pero sí tiene terapia pediátrica para recibir los casos complejos. Es un hospital modelo y es un ejemplo de lo bien que está asignado el recurso económico”.

Preparado para todo
—La última operación,¿la afrontó como a cualquier cirugía o la vivió como una situación excepcional?
—Son casos extremadamente raros. Ésta fue una lesión con una pistola neumática lanza clavos. Esa herramienta, para que salga el clavo, tiene que estar gatillada y apoyada la punta. Dicen que es un vicio de los clavadores quedarse gatillados. Este chico estaba trabajando en una maderera de Cañuelas. A las 15.30, su amigo de toda la vida y compañero de trabajo acababa de armar un pallet y cuando se da vuelta con la pistola gatillada para dejarla sobre una mesa se encuentra con que atrás estaba este chico. En el movimiento lo toca con la pistola y se lo clava en el medio del pecho.

—¿Cómo se actuó en ese momento?
—Una vez ocurrido el accidente se lo lleva urgente al hospital de Cañuelas y se le hace una placa de perfil que es emblemática porque ahí se sospecha que el clavo está en el corazón. La gente de Cañuelas hizo todo muy bien. Primero porque no intentaron sacar el clavo. Si se lo sacaban se moría el paciente. Por otro lado, porque piden la derivación a un centro de alta complejidad. Averiguaron en La Plata y en un montón de lugares hasta que a las seis de la tarde de ese día nosotros aceptamos el caso y nos llega a las 11 de la noche. En ese momento se le hace una tomografía, lo que confirma que el clavo está dentro del corazón y en 40 minutos se arma la cirugía y el paciente está en el quirófano. Eso da la pauta de la organización que tiene el hospital. Se necesitaron dos especialistas en cirugía cardiovascular, un perfusionista de bypass que finalmente no se usó pero contábamos con un especialista para manejar la bomba de perfusión extracorpórea y dos instrumentadores.

—¿Con qué se encontró en el quirófano?
—Lo que se veía del paciente era un agujero muy chico en la piel. No se veía la cabeza del clavo y la herida estaba justo en el medio del esternón. Comenzamos la cirugía y nos encontramos la cabeza del clavo haciendo tope en ese hueso. Si ese clavo no hubiese tenido cabeza, habría traspasado de lado a lado el corazón. Lo que hizo que se frene fue la cara externa o cara superficial del esternón. El clavo, imagínese que se usa para armar pallets, al hueso lo pasa como a una madera. Lo atravesó todo y se metió como seis centímetros dentro del ventrículo derecho. Desde las 15 hasta las doce de la noche, cuando el paciente entró en cirugía, sacamos la cuenta, el corazón latió como 40 mil veces con el clavo adentro. Tuvimos que pasar la sierra con mucha salvedad porque era una cirugía inédita, nunca nos había pasado e incluso sólo hay cuatro casos en el mundo.

“Teníamos miedo de tocar el clavo con la sierra –reconoció– y romper aún más el corazón. Por eso la pasamos muy despacio y cuando llegamos al clavo, pasamos por un costado y pudimos abrir el esternón. Con eso vimos que el paciente tenía un cuadro que se llama taponamiento cardíaco. Estaba con 60-40 de presión arterial y estaba muy mal hemodinámicamente, estaba hipotenso. El clavo, si bien ofició de tapón, por los costados perdía mucha sangre. Si ponemos el dedo en un agujero podemos disminuir la salida de agua o sangre, pero igual se sigue perdiendo sangre. Cuando abrimos el hueso y sacamos los coágulos, la presión subió y se fue a 120, lo que mejoró mucho la situación”.

Luego continuó con la descripción: “Lo sacamos del taponamiento cardíaco. Ya habíamos resuelto eso, pero todavía teníamos el clavo en el ventrículo. Ahí lo primero que hicimos fue sacar el clavo y hacer un control digital del agujero, pusimos los dedos arriba del orificio.

Porque cuando sacamos el clavo el chorro de sangre tenía un metro arriba de la camilla. Luego pusimos una gasa”.

—¿Cómo hicieron para resolver esa situación sin la bomba extra corpórea?
—El corazón estaba latiendo, tirando sangre para todos lados y lo resolvimos de esa manera porque el corazón ya estaba bastante castigado. Lo que hicimos fue algo bastante innovador y no sabemos si está descripto en el mundo para reparar heridas cardíacas. Utilizamos una sonda de vesical, un recurso que sacamos en el momento. Esa sonda tiene un globo en una de las puntas y se utiliza para drenar la vejiga (se pone por la uretra para drenar orina). Pusimos esa sonda por el agujero, inflamos el globo que quedó adentro del ventrículo y tiramos de la sonda, ahí dejó de sangrar”.

“Hasta ese momento era una resolución momentánea porque no podíamos dejar al paciente con la sonda puesta. Pero eso nos dio tiempo para respirar un poco y para preparar el punto con parche que íbamos a dar. Con ese globo puesto dimos los puntos en el músculo y sin sangre. El ventrículo derecho es mucho más delicado que el izquierdo, por lo que si se hace mucha tensión con la aguja o con el hilo se rompe aún más, es como una gelatina. Luego, en una maniobra coordinada con el cirujano ayudante hice un seminudo, bajé el nudo y el cirujano de enfrente desinfla el globo, retira la sonda y yo cierro el nudo. Y se terminó el problema.

—¿Ese tipo de soluciones del momento surgen sólo en casos extraordinarios?
—Ese tipo de soluciones surgen en todo tipo de cirugías. El cirujano en su formación va adquiriendo recursos que va incorporando a su arsenal terapéutico. Un día va a un quirófano y ve algo y dice «Mirá qué interesante», y lo guarda en el disco rígido. Se aprende, se lee. Hay un escritor francés muy importante que se llama Paul Valery, que falleció en 1945, y, en 1938, en la Academia de Medicina de París él presenta un libro que se llama Discurso a los Cirujanos. Él tiene una frase en ese libro que es brillante y que dice: «El cirujano pasa de la perfección a la decisión, y de la decisión al acto en fracciones de segundos». Un acto de potencialidades terribles. De la perfección que está el agujero que está sangrando, a la decisión de lo que hay que hacer y al acto de ponerle la sonda y todo lo demás, son fracciones de segundos. Pero eso le pasa a todos los cirujanos.

“Un ejemplo puede ser el piloto de aviones de Estados Unidos que a la salida del aeropuerto de Nueva York se le mete una bandada de pájaros en los motores y aterriza el avión en el río Hudson. Uno dice, ¿eso lo estudió en algún lado, lo vio antes? Son recursos que cuanta más experiencia se tiene, a uno le dan más tranquilidad para tomar ese tipo de decisiones”, concluyó.

 

Fuente: Diario UNO Santa Fé – Domingo 13 de enero de 2013

http://www.unosantafe.com.ar/marcelo-nahin-el-medico-del-milagro-inicio-su-carrera-profesional-santa-fe-n821377.html

Marcelo Nahin: El cirujano del milagro trabaja en nuestra ciudad

El cirujano que en Florencio Varela extrajo un clavo de ocho centímetros del corazón de un joven, en un caso que no sólo impresionó a todos los medios nacionales sino también a los de otros países, se desempeña desde 2007 como Jefe de Cirugía Cardiovascular de la Clínica San Nicolás. Ayer brindó una conferencia de prensa en ese centro sanitario local.

Los doctores Oberdan Andrín y Marcelo Nahin brindaron ayer una conferencia de prensa en la Clínica San Nicolás.

Marcelo Nahin es el cirujano cardiovascular de 42 años que desde el lunes de la semana pasada, tras realizar una operación extraordinaria, viene siendo noticia en los medios de comunicación, no sólo los nacionales sino también los de diversos puntos del planeta. Logró sacar un clavo de ocho centímetros que se había incrustado en el corazón de un muchacho de 19 años. Sin más cuidados que los propios de cualquier post-operatorio coronario tras una intervención programada, Jonathan Rodríguez “volvió a vivir” gracias a esa intervención que hasta los especialistas no dudan en calificar de “milagrosa”. Una situación inédita en la Argentina y de la que se conocen sólo tres casos en el mundo (Estados Unidos, Polonia y Australia) que lograron sobrevivir a una herida de esa naturaleza.
Aquello ocurría en el hospital de alta complejidad El Cruce de Florencio Varela. Pero Nahin también trabaja en nuestra ciudad. Desde 2007 es Jefe de Cirugía Cardiovascular de la Clínica San Nicolás.
“Con el Dr. Nahin nos conocemos desde hace muchos años, hemos coincidido en nuestra etapa de formación, él en la cirugía cardíaca y yo como cardiólogo. Ya en esa etapa Marcelo se destacaba como estudiante avanzado. Años después, con Roberto [Fernández Viña, vicepresidente del Directorio de la Clínica San Nicolás] pensamos en traer un cirujano cardiovascular y enseguida pensamos en él. Así es que desde 2007 Marcelo está en la lucha con nosotros”, explicó en rueda de prensa Oberdan Andrín, Director Médico de la Clínica San Nicolás. Y agregó que “hemos tenido muy buena casuística, ya que hemos operado 150 pacientes en estos años, con casos muy complejos también”.
Tras ser así presentado por el responsable médico de la Clínica, Nahin narró a los medios locales de comunicación la intervención quirúrgica que por estos días lo tiene en las páginas de diarios nacionales e internacionales, especializados o no.
“El clavo no se veía en la piel del chico. Cuando incidimos piel y tejido subcutáneo, vimos la cabeza del clavo sobre la cara superficial del esternón, que es el hueso que protege al corazón. Hay que recordar que la lesión se produjo por el disparo accidental de una pistola neumática, que Jonathan y un compañero suyo utilizaban para perforar maderas y armar pallets. Pese a que se trata de un hueso muy duro, el clavo pasó el esternón como si se tratara de un papel”, comentó Nahin.

Los desafíos
También indicó que una primera complicación tuvo que ver con el lugar donde el clavo se encontraba alojado, perfectamente en el medio del ancho del esternón, interrumpiendo la habitual línea de corte por donde debía pasar la sierra quirúrgica. “Al pasar la sierra, el peligro de ese momento consistía en tocar el clavo, lo que hubiese profundizado la herida y significando la muerte casi instantánea del chico en el quirófano. Fue una maniobra muy delicada, que además se hace a ciegas, porque no sabemos qué pasa con la sierra por debajo de ese hueso. Cuando llegamos al clavo, lo rodeamos por un costado. Así pudimos constatar que el paciente tenía un cuadro de taponamiento cardíaco de progresión lenta. Se estaba muriendo”, refirió el Jefe de Cirugía Cardiovascular de la Clínica San Nicolás.
Mucho pulso, serenidad, seguridad y, por supuesto, un altísimo conocimiento. Todo eso eso hizo falta a Nahin y el resto de los integrantes de su equipo durante la intervención. Pero también imaginación, repentización y creatividad. Y eso quedó demostrado a la hora de enfrentar otro de los múltiples desafíos profesionales que se presentaron en el quirófano. El propio clavo que había perforado la cara anterior del ventrículo derecho del corazón de Jonathan oficiaba ahora como un tapón indispensable. “Si el clavo hubiese pinchado y salido, el paciente hubiera muerto”, explicó Nahin.
En concreto, a la hora de extraer el clavo invasor (y “con un chorro de sangre saliendo un metro por encima de la camilla”, según explicaba el cirujano) el dilema que se planteaba era cómo contener esa pérdida para poder suturar el corazón. “Lo que hicimos fue algo que se nos ocurrió en el momento: le pusimos una sonda vesical, que tiene un globo en la punta y que está diseñada para drenar la vejiga urinaria. Transitoriamente el corazón dejó de sangrar y nos dio tiempo y tranquilidad para emparchar, dar los puntos y anudar”.

Sensaciones personales
En cuanto a lo que la intervención significó para él como profesional, el Jefe de Cirugía Cardiovascular de la Clínica San Nicolás señaló que “significa un orgullo muy grande”, aunque advirtió que “no lo veo tanto desde el punto de vista personal, ya que esto es un logro del hospital de alta complejidad El Cruce, que es un modelo único de gestión en todo el país”.
Tampoco desconoce que el impacto que la noticia ha causado (con su emblemática radiografía que muestra el impactante clavo incrustado en el esternón de Jonathan) “se debe a que es un caso inédito en el país y es el cuarto caso de sobrevida en el mundo tras producirse accidentes de esta naturaleza”.
En cuanto al estado actual de Jonathan y su perspectiva para esta “otra vida” que le dieron (según expresó el propio muchacho), Nahin señaló: “Va a poder desarrollar una vida totalmente normal. Lo único en lo que tiene que preocuparse ahora, es en el cuidado del hueso, como cualquier paciente que se somete a cualquier cirugía programada de corazón. Son 60 días en los que no podrá hacer ciertas cosas, como dormir de costado, manejar o levantar cosas pesadas. Después de esos 60 días él puede hacer cualquier cosa”.

 

Fuente: Diario El Norte – Domingo 17 de enero de 2013 – 07:00 hs.

http://diarioelnorte.com.ar/nota20122_marcelo-nahin-el-cirujano-del-milagro-trabaja-en-nuestra-ciudad.html

Extraen con éxito un clavo del corazón de un joven

Un joven de 19 años, a quien se le había incrustado un clavo en el corazón -lesión a la que sobrevivieron sólo tres personas en el mundo- fue intervenido con éxito por un equipo médico del hospital El Cruce Néstor Kirchner, de Florencio Varela. La evolución del paciente es muy buena y se le retiró el respirador”, indicó el médico Marcelo Nahín, quien dirigió la cirugía practicada.

Jueves 10 de enero de 2013

Por su parte, el director ejecutivo del hospital, Arnaldo Medina, señaló que “sólo tres personas sobrevivieron a esta lesión en el mundo, en casos ocurridos en Estados Unidos, Australia y Polonia”.

Medina precisó que “es la primera vez que sucede en la Argentina, con un elemento cortante como es un clavo” y añadió que “fue muy importante la experiencia previa del equipo de cirugía, que permitió que no se le retirara el objeto inmediatamente, ya que funcionaba como una especie de tapón evitando la hemorragia”.

El director sostuvo que “contar con gente que puede trabajar en todo momento, que viene realizando cirugías cardiovasculares y trasplantes da un training para abordar este tipo de operaciones”.

Los profesionales explicaron que el clavo, de ocho centímetros de largo, atravesó el esternón y el ventrículo derecho del corazón, y quedó alojado en la cavidad cardíaca.

El lunes, este joven de 19 años cuya identidad fue reservada, recibió el disparo de una pistola neumática que manipulaba un compañero, mientras realizaba su labor habitual en una fábrica de pallets de madera de localidad de Cañuelas.

De inmediato fue llevado al Hospital “Dr. Angel Marzetti” de esa ciudad, donde le realizaron una placa de tórax y observaron que el clavo estaba alojado en el corazón.

Con ese diagnóstico fue trasladado al Hospital El Cruce, donde llegó cerca de la medianoche e inmediatamente le practicaron una tomografía computada que confirmó la herida penetrante cardíaca.

El diagnóstico obligó a los médicos a realizar de urgencia la extracción del clavo y la cirugía de reparación cardíaca.

“En el quirófano se procedió a la apertura del hueso del esternón con mucho cuidado porque se corría el riesgo de chocar con el clavo y agrandar la herida cardíaca”, relató Nahín.

Y añadió que “ya con el elemento perforante a la vista realizamos la extracción manual del objeto que se había incrustado en la cara anterior del ventrículo derecho”.

En la operación, que duró más de dos horas, además de Nahín participaron el médico Jorge Troncoso, el anestesiólogo Daniel Hermoso, y los instrumentadores Marcela Caruso y Daniel Moyano.

Nahín explicó que “las pistolas de clavos son herramientas poderosas y fáciles de operar que aumentan la productividad en las tareas de clavado, pero que también son responsables de alrededor de 37.000 visitas anuales a salas de emergencias de trabajadores de la construcción en los Estados Unidos”.

Las pistolas neumáticas de este tipo causan decenas de miles de lesiones graves todos los años en Estados Unidos y llegan a provocar la muerte de trabajadores de la construcción por traumatismos graves.

El cirujano señaló que “más de la mitad de las lesiones por pistolas de clavos reportadas en EE.UU ocurrieron en manos y dedos. Luego le siguen lesiones en las piernas, rodillas, muslos y pies, mientras que son menos comunes las del antebrazo o la cintura, la cabeza o la nuca, y el tronco”.

Según detalló el médico, “en ese país también se han reportado lesiones por pistolas de clavos en la columna vertebral, la cabeza, el cuello, los ojos, órganos internos y huesos, causando parálisis, ceguera, daño cerebral, fracturas de huesos y muertes”.

Buenos Aires: extraen con éxito un clavo del corazón de un joven

Es la primera vez que sucede en Argentina. Sólo tres personas que sufrieron ese accidente se salvaron en el mundo.

Un joven de 19 años, a quien se le había incrustado un clavo en el corazón -lesión a la que sobrevivieron sólo tres personas en el mundo- fue intervenido con éxito por un equipo médico del hospital El Cruce Néstor Kirchner, de la localidad bonaerense de Florencio Varela.

“La evolución del paciente es muy buena y ayer se le retiró el respirador”, indicó el médico Marcelo Nahín, quien dirigió la cirugía practicada de urgencia el pasado lunes.

Por su parte, el director ejecutivo del hospital, Arnaldo Medina, señaló que “sólo tres personas sobrevivieron a esta lesión en el mundo, en casos ocurridos en Estados Unidos, Australia y Polonia”.

Recibió el disparo de una pistola neumática que manipulaba un compañero, mientras realizaba su labor habitual en una fábrica de pallets de madera.

Medina precisó que “es la primera vez que sucede en la Argentina, con un elemento cortante como es un clavo” y añadió que “fue muy importante la experiencia previa del equipo de cirugía, que permitió que no se le retirara el objeto inmediatamente, ya que funcionaba como una especie de tapón evitando la hemorragia”.

El director sostuvo que “contar con gente que puede trabajar en todo momento, que viene realizando cirugías cardiovasculares y trasplantes da un training para abordar este tipo de operaciones”.

Los profesionales explicaron que el clavo, de ocho centímetros de largo, atravesó el esternón y el ventrículo derecho del corazón, y quedó alojado en la cavidad cardíaca.

Cómo fue. El lunes, este joven de 19 años cuya identidad fue reservada, recibió el disparo de una pistola neumática que manipulaba un compañero, mientras realizaba su labor habitual en una fábrica de pallets de madera de localidad de Cañuelas.

De inmediato fue llevado al Hospital “Dr. Angel Marzetti” de esa ciudad, donde le realizaron una placa de tórax y observaron que el clavo estaba alojado en el corazón.

Con ese diagnóstico fue trasladado al Hospital El Cruce, donde llegó cerca de la medianoche e inmediatamente le practicaron una tomografía computada que confirmó la herida penetrante cardíaca.

El diagnóstico obligó a los médicos a realizar de urgencia la extracción del clavo y la cirugía de reparación cardíaca.

“En el quirófano se procedió a la apertura del hueso del esternón con mucho cuidado porque se corría el riesgo de chocar con el clavo y agrandar la herida cardíaca”, relató Nahín.

Y añadió que “ya con el elemento perforante a la vista realizamos la extracción manual del objeto que se había incrustado en la cara anterior del ventrículo derecho”.

En la operación, que duró más de dos horas, además de Nahín participaron el médico Jorge Troncoso, el anestesiólogo Daniel Hermoso, y los instrumentadores Marcela Caruso y Daniel Moyano.

Nahín explicó que “las pistolas de clavos son herramientas poderosas y fáciles de operar que aumentan la productividad en las tareas de clavado, pero que también son responsables de alrededor de 37.000 visitas anuales a salas de emergencias de trabajadores de la construcción en los Estados Unidos”.

Las pistolas neumáticas de este tipo causan decenas de miles de lesiones graves todos los años en Estados Unidos y llegan a provocar la muerte de trabajadores de la construcción por traumatismos graves.

El cirujano señaló que “más de la mitad de las lesiones por pistolas de clavos reportadas en EEUU ocurrieron en manos y dedos. Luego le siguen lesiones en las piernas, rodillas, muslos y pies, mientras que son menos comunes las del antebrazo o la cintura, la cabeza o la nuca, y el tronco”.

Según detalló el médico, “en ese país también se han reportado lesiones por pistolas de clavos en la columna vertebral, la cabeza, el cuello, los ojos, órganos internos y huesos, causando parálisis, ceguera, daño cerebral, fracturas de huesos y muertes”.

Fuente: http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/buenos-aires-extraen-con-exito-clavo-corazon-joven

“Volví a nacer”, dijo el joven a quien le quitaron un clavo del corazón

Sufrió un accidente laboral que obligó a los médicos a realizar una operación que nunca se había hecho en el país y de la que sólo dos personas habían sobrevivido a ese tipo de intervención en el mundo.

El joven de 19 años al que le extrajeron un clavo del corazón la semana pasada fue dado de alta este lunes por la mañana. Jonathan se retiró del hospital “El Cruce-Néstor Kirchner” de la localidad bonaerense de Florencio Varela con “una nueva vida”.

En las puertas de ese centro de salud, el joven agradeció a los médicos que realizaron la operación y señaló: “Volví a nacer” y agregó: “Me dieron una nueva vida en el hospital”.

El joven se refirió al accidente de trabajo por el cual terminó con un clavo procedente de una pistola neumática incrustado en el corazón y detalló que “mi compañero de trabajo vino a visitarme, se sentía muy culpable. Le dije que no se ponga mal, que yo estaba bien y que sé que no fue a propósito”.

Médicos del hospital explicaron que la cirugía duró más de dos horas y permitió reparar la herida cardiaca, dejando sin ninguna secuela al joven.

Sólo tres personas sobrevivieron a esta lesión en el mundo, en casos ocurridos en Estados Unidos, Australia y Polonia”, dijo el director ejecutivo del hospital El Cruce, Arnaldo Medina, y destacó que “fue muy importante la experiencia previa del equipo de cirugía” para atender el primer caso en la Argentina.

Fuente: http://www.minutouno.com/notas/274515-volvi-nacer-dijo-el-joven-quien-le-quitaron-un-clavo-del-corazon

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